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jueves, 26 de marzo de 2009

Anecdotario: ¿Qué hace esa mier...?

Hoy os hablaré de un momento definitorio de la filosofía que impregna a nuestro querido blog. Estaba disputando un torneo con un mazo de control contra Emilio, bastardo original y creativo donde los haya, que no construía por el placer de ganar sino por el placer de pegarte con sus amigos normales de Lv 1, el dragón de los Picapiedra y sus amigos monjiles, las arpías y su mascota y las amazonas salvajes. Durante una de las partidas del duelo que nos enfrentada en cuartos de final tenía un campo lleno y una vida escasa, gracias a las inyecciones del hada Lily apoyada en defensa por unas cabritillas. Emilio resistía los embates y mi confianza aumentaba hasta que cayó en su lado del campo una carta que me atrevo a afirmar que sólo él ha llevado a un torneo (por no decir a un mazo, lejos de la suela de un zapato). Possesed Dark Soul. ¿Qué hace esa mierda? Pues sacrificándola en el turno de su controlador permite tomar el control de TODOS los monstruos de nivel 3 o menos del rival. Claro, Lily&Cia firmaron un contrato de exclusividad con la competencia y vinieron a partirme la cara dejándome el culo al aire, firmando el triunfo para Emilio que posteriormente lo llevaría a ganar el torneo. El mojo es lo que tiene...

lunes, 16 de marzo de 2009

Anecdotario: El corazón de las cartas

En Yu-gi-oh hay momentos entrañables, momentos para olvidar y momentos épicos. Pero pocos llegan al nivel que se vió en una tarde de sábado en Alita Cómics. Se disputaba un torneo con gran expectación por parte de los participantes y el público (sí, de aquella venía gente a mirar, ¡la locura!), no por los premios, sino porque estaba en juego un récord de imbatibilidad en duelos ostentado por un servidor (con cierta suerte como comentaré en la siguiente entrada) de seis meses que posteriormente llegaría hasta algo más de un año.

Con un poco de habilidad accedí a la final y me dispuse a ver la otra, en la que se enfrentabas dos de los más grandes que han tocado este juego en A Coruña: Sabbo, El Cazador de BlogHunter, original y suicida donde los haya, y Kageshira, un innovador en estrategias de ataque y poseedor de la mejor baraja en poder individual de cartas del momento. No recuerdo exactamente en qué partida del duelo sucedió pero lo importante, como dije en el anterior post, es el concepto.

Kageshira, que es un tipo que los tiene cuadrados aunque lo disimule con corrección y buen rollo, había logrado invocar y mantener sobre el campo a los siguientes muchachotes:

- Jinzo (aunque el del dibujo es su primo el estreñío).
- Dark Paladin.
- Black Luster Soldier - Envoy of the Beginning.

Una recua de maromos que juntos deberían ser prácticamente invencibles, sellando las magias, las trampas y casi cualquier monstruo. Sí, podrían echarte un Exiled Force o un topo de esos, pero luego... ¡Zas! En toda la boca. Sabbo por su parte acababa de invocar un monstruo de tributo boca abajo en defensa. La lógica decía que Kageshira debía de remover al monstruo con el Envoy y atacar con el resto para liquidar la partida, pero a Sabbo le quedaba suficiente para resistir los 5000 y pico que le iban a caer. Sin embargo el segundo ataque del Envoy combinado con el resto de sus amigos lo mataría sin remedio. Poneros además en el sitio de Kageshira: tenía el campo controlado, lo más seguro era que el monstruo de Sabbo fuese una Esfinge, y la gente no paraba de animar a un ataque espectacular. Sabbo aprovechaba para poner cara de circunstancias, lo que hizo que Kageshira finalmente atacase con el Envoy...

No estaba preparado para lo que allí se escondía. Sus pesadillas de infancia, sus fracasos, sus demonios ancestrales de ocultaban boca abajo y dándose la vuelta en la fase de daño se convirtieron en... Hade-Hane. Un monstruo repudiado, que nadie usaría a día de hoy (y ni entonces seguramente), pero que le dió la partida a Sabbo devolviendo a las 3 bestias a la mano de Kageshira y dejándolo a merced del contraataque de su rival. La ola de moral se puso del lado de Sabbo y Kageshira inauguró una leyenda de mala suerte que aún a día de hoy le persigue.

Pero ninguno de los que estábamos allí olvidaremos como un tapado, un Rocky Balboa de las cartas, un maldito Hade-Hane acabó con 3 de los mejores monstruos que había en aquel torneo y le dio a su dueño (que puso su confianza, inteligencia y picardía en él) el pase a la ansiada final.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Anecdotario: Empacho de Lava Golem

Hoy os voy a hablar de un duelo que jugué en un torneo local (donde, como siempre, fui eliminado en cuartos tal cual España). Yo de aquella jugaba un burn poderosísimo que podía ser frenado por pocos y realmente era un serio aspirante a vencer.

Mi primer enfrentamiento fue contra un escritor de este blog, nuestro amigo Sabbo que todavía no ha publicado ningún artículo yugiero.

El caso es que empezamos la partida, el jugaba un aggro muy muy ofensivo, y muy suicida (si había que pagar vida o perder algo pa atacar, no era ningún problema para este hombre ni para su mazo, te zurraba con lo más gordo que tenía) y como siempre que pasaba, dejaba que la iniciativa la tomasen mis rivales.

Su buen juego no se hizo esperar, empezó a bajar mierda que pegaba duro y estuve conteniendo su juego tooodo lo que pude gracias a un Spirit Reaper que , pese a su buen servicio, no dió aguantado todo lo que estaba por venir.

Hasta que él llegó a mi mano. El Lava Golem había venido a salvarme el culo, mientras seguía aguantando el tipo con Spirit Reaper y una carta trampa que no me era útil de momento. Puse una carta trampa más y traté de aguantar con Spirit Reaper sólo en el campo un turno más, por suerte seguía a tope de vida. Además mi rival sólo tenía un monstruo en el campo.

Por suerte y por desgracia para ese momento, mi buen amigo acabó con reaper en el campo debido a un soul exchange, bajando posteriormente un segundo monstruo. Yo tenía vía libre para ser atacado, sólo defendido por 2 cartas trampa, mi rival con 2 mosntruos en el campo y sin poder atacar. Mi turno.

Y entonces llegó el fin de la partida con esa carta que robé. Ring of Destruction. Lo siguiente fue facil, puse el anillo de la destrucción boca abajo en el campo, y le dije a Sabbo una de mis frases favoritas: "Toma tío, un regalo" Y le dí el Lava Golem, que me ibaa dar la partida. Tu turno

- MIL!!!! lo más bonito era cantar lo que iba a pasar en breve, Aitor no se desmoralizó, y bajó su Injection Fairy Lily, au, creo que este turno me va a doler.

-Ataco con el Lava Golem- Craso error, porque activé entonces unos Cilindros Mágicos que puso su contador de vida en.... CUATRO MIL!!! le dolió, creedme, pero más le dolió, cuando, al atacar con su Lily, activé ese Ring of Destruction que me había tocado, y ponernos de vida en 7000-3000, pero no!!! porque acto seguido, para finalizar la partida definitivamente, con un Barrel Behind the Door que tenía desde el principio de la partida y cederle los 3000 que me iba a comer yo, a él.

Análisis de la partida: 10000 - 0, con los 10000 hechos en un sólo turno y gracias a mayoritariamente al Lava Golem, que fue en quien se centró tooodo el combo, pese a que el Barrel Behind the door combine a la perfección con el Ring of Destruction. Conclusión: Muerte por empacho de Lava Golem.

También he de decir que esa jugada no me ha salido nunca más xD, pero señores, como bien dijo Yokeem en su anécdota del Kuriboh, ESTO es Yu-gi-oh!!

miércoles, 4 de marzo de 2009

Anecdotario: Y Kuriboh evoluciona en...

¡¡Estrenamos más secciones!! En Anecdotario os contaremos una pequeña y curiosa historia personal que tenga que ver con Yugioh en cada entrega, esperando que os arañe una sonrisa nostálgica o, porqué no, os enseñe algo sobre el juego por el camino.

Hoy voy a hablar de un buen amigo que Von Doom y yo hicimos ya en nuestra etapa temprana, cuando visitábamos Alita Cómics (en A Coruña) cada fin de semana para pasar una buena tarde: Juan el venezolano (aunque nunca estuvimos muy seguros de dónde es exactamente). Juan era un jugador de los nuestros. Convencido de sus propias cartas ponía el corazón en cada baraja y disfrutaba del juego como el que más, siempre con una sonrisa y un puteo para todos. Con él desarrollé la sana costumbre de jugar duelos por parejas y hasta el día de hoy seguimos invictos en 2vs2, con un juego cauto y conservador que siempre nos daba una ventaja psicológica sobre los rivales.

La suerte quiso que un día me tuviese que enfrentar a Juan en las semifinales de un torneo local. Acordamos jugar lo mejor posible y, por encima de todo, pasárnoslo bien con las nuevas barajas que habíamos construído para la ocasión. El primer duelo fue igualado y se resolvió con un 1-0 a mi favor, pero hubo un detalle que me llamó la atención: estaba usando un mazo de fusión, lo que por aquel entonces significaba una sóla cosa, jugaba la Metamorfosis.

Con precaución fui bajándole la vida poco a poco y manteniendo unos Cilindros Mágicos preparados para el momento en el que lo viese venir, pero os juro que jamás estuve ni estaré preparado para lo que sucedió a continuación. La situación era la siguiente:

(Yo): 8000 puntos de vida, campo con 3 scapegoat y un Spirit Reaper en defensa con los Cilindros colocados.

(Él): 2200 puntos de vida, campo vacío y mano llena.

Lo primero en caer fue un Winged Kuriboh, al que pronto acompañó la activación de Trascendent Wings. Aquí me empecé a extrañar, ya que sabía que tenía a un Winged Kuriboh, pero sólo por puro coleccionismo y jamás lo había usado en sus mazos, así que permanecí expectante. Salió de su mazo el Winged Kuriboh Lv10 y empezó a ganarse mi admiración. Hay que tenerlos cuadrados, poligonales incluso, para sacar esa carta en las semifinales de un torneo jugando contra el vigente campeón. Pero la cosa no quedó ahí. La temida Metamorfosis cayó y de un modo que nunca había visto, ni siquiera imaginado. ¿Qué monstruo de nivel 10 iba a invocar? Pues señoras y señores, con una Metamorfosis y un Winged Kuriboh de Lv10 trajo al campo a un todopoderoso Cyber End Dragon. En ese momento mi hemisferio izquierdo gritaba de emoción y el derecho quería darle un abrazo por haberme concedido el honor de recibir semejante jugadón. Pobre de mí... Aún le quedaba la pieza final. Su última carta era un Limiter Removal que jugó al instante. Acto seguido declaró el ataque del titán de 8000 de ataque que reventó a mi pobre token cabra y dejó mi vida a 0.

Ahora seguramente estéis pensando, ¿porqué lo dejate pasar si tenías unos Cilindros? ¿No hizo mal en activar el Limiter Removal antes de atacar? ¡Cómo no pensó en invocar al Cyber End Dragon de una forma más sencilla? ¿¡¡Pero cómo lleva un Winged Kuriboh LV10 en el mazo!!?

Esa no es la cuestión. La cuestión es que Juan acababa de hacer la mejor jugada de toda su vida, una combinación que salía del mismo corazón del juego que es Yugioh y que seguramente nunca más volvería a repetir, proporcionándome un momento de felicidad como jugador y de admiración como rival que pocas veces he tenido. Ese ataque debía pasar y ese duelo debía de concluir ahí. Juan perdió el siguiente duelo y yo pasé a la final y gané el torneo.

Pero no recuerdo muy bien contra quién la jugué ni qué cartas usaba. Ni siquiera recuerdo con claridad el mazo que yo mismo pilotaba. Lo que nunca olvidaré será la jugada de Juan, que convirtió con 5 cartas y sus dos cojones de acero un Winged Kuriboh en un apocalíptico dragón de metal de 8000 puntos de ataque. Y eso, amigos míos, ESO es Yugioh.